lunes, 3 de febrero de 2014

Tienes un telefonema

Anahí  Alonzo no eligió cualquier cosa para hacer su debut como directora general de una obra de teatro. La graduada de la Escuela Superior de Artes de Yucatán presentó el 25 y 26 de enero dos funciones de “Telefonemas”, una pieza de Edgar Chías intrépida por su tema (el desdoblamiento de la personalidad, la multiplicidad de existencias  y la duda sobre cuál es la verdadera) y su narrativa (son los propios actores los que van relatando la acción).

A esto hay que sumarle el reto interpretativo que para los tres integrantes del elenco significa adoptar personalidades diferentes en segundos y, además, hacerlo a lo largo de dos horas.

Hay que alabarle a Anahí  la elección de Elidé Uc para interpretar a “Wanda y las otras”, porque la actriz, también egresada de la ESAY, no sólo es convincente como la mujer suicida-mujer fatal que entabla una relación con Ulises (Zaabdi Hernández), como la estereotipada secretaria Lupita y como la agente de seguridad Jose, sino que es capaz de mantener esos papeles bien diferenciados a pesar de que en ocasiones debe pasar de uno a otro a velocidad de vértigo.

Estas cualidades también se ven en Antonio Téyer (“Ulises, Esteban, los otros”), quien tiene a su favor ser la mitad perturbada y cínica del personaje principal. En Zaabdi se echa en falta una recitación de textos más suelta, interiorizada, porque, si ya algunos diálogos y monólogos fueron escritos por Chías con palabras no cotidianas, darles una entonación de declamador los hace escucharse artificiales.

Zaabdi Hernández, Elidé Uc y Antonio Téyer al final de
la segunda presentación de "Telefonemas"
La obra tiene un ritmo veloz, que en el inicio se marca con una coreografía en que los tres personajes se desplazan con movimientos rápidos y convulsos. Un acierto, por ser una forma de mantener la atención del espectador, es involucrar al público en la obra, al pedir a algunos asistentes que sostengan piezas de utilería a las que se va recurriendo conforme avanza la historia e interactuar con ellos, como le ocurrió a quien esto escribe, a quien “Ulises, Esteban, los otros” le recitó en un momento palabras dirigidas a Wanda.

A pesar de todos estos aspectos a favor, en los asistentes del sábado se notó cierto cansancio después de un tiempo de iniciada la función, en lo que pudieron influir las condiciones del foro para una obra de esta duración y características: en la Sala de Arte del Conservatorio de Danza de Yucatán el público fue acomodado en sillas metálicas colocadas unas muy cercas de otras, lo que no favoreció la comodidad de los espectadores.

Las dos funciones de “Telefonemas” se enmarcaron en el Mérida Fest. La entrada fue gratuita.


Anahí Alonzo se dirige al público al concluir la función

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